Lo que la voz hispana se escucha por todos lados, había una vez en cual esa misma voz era solo un susurro controlado.
Esa voz era invisible en unos momentos, en las cenas con la familia, los acentos que contaba las historias de su familia, y palabras que se sintia que no pertenecían fuera de la casa. Esa voz es la comunidad en que muchos sueñan grande, la voz que contaba la historia de sus padres, con manos cansadas, tienen los corazones llenos de esperanza. Nuestras familias sacrificaron su vida pasada, para darle una mejor oportunidad, un mejor futuro, no para ellos, pero para nosotros, hijos.
Las voces silenciosas sobresale cualquier obstáculo que se les presenta, derrotar el miedo, y los estereotipos. Mientras el tiempo pasa, esa voz silenciosa creció de justicia, soñar, respeto, y de ser escuchados.
Esta voz no es gracias a los libros de la escuela, es por la historia generacional. La historia de familiares que soñaron de haber tenido esta oportunidad, y aunque no la tuvieron ellos, lucharon para que alguien en su familia tuviera esa oportunidad.
Los estudiantes hispanos nunca caminamos solos por los pasillos, el espíritu de familia, el amor de los padres, y el legado hispano siempre los acompañan.
Por muchos años, la voz hispana era negada, controlada, y silenciada. A muchos se les había enseñado a hablar sin el acento, a no atraer la atención hacia ellos, y a adaptarse a la vida de los Estados Unidos. Muchos tuvieron que elegir si ser quien eran, o ser alguien que podía encajar en todo lugar.
Hoy esa voz se escucha por todo el país. La voz en la cual a un tiempo era silenciado, ahora está fuera, no se disculpan por existir, no se cambian para encajar, ni tratan de traducir su lenguaje para ser representados.
Esa voz se escucha al ver estudiantes hispanos siendo los primeros de su familia en asistir a la universidad. Siendo valientes al enfrentarse a lo desconocido. Estudiantes líderes ayudando a crear espacios para ayudar y representar la voz hispana. La creación de organizaciones en las cuales la cultura, lenguaje e historia es celebrada todos los días.
Donde antes él “no puedo” era común, ahora se destroza con el “si puedo.” El orgullo de ser bilingüe, y su determinación de crear un mejor futuro.
La voz hispana fue la reacción del cambio. Cuando uno se eleva, otro sigue para apoyar su propio sueño. Se ha vuelto un coro de cultura, determinación, y apoyo. Ese coro crece cuando un estudiante hispano decide participar, crear, liderar, y resistir. Estos cambios ayudan a no solo a cambiar una parte de la cena familiar, sino a redefinir a todos en la cena.

Nuestra voz no está aquí para ser adaptada a una sistema. Está aquí para desafiar ese sistema, y reconstruirlo. De esa manera, se puede ser justo, diverso, y más humano
No dejes de recordar el pasado, porque esta historia es lo que te dirigió a ti estar en este lugar. Su lucha te ayudo, y es tu turno de liderar para que se puedan abrir más oportunidades en el futuro, y crear una voz hispana vigorosa o superior.
